HISTORIA
Corrían los comienzos
de 1976 y los jóvenes amigos Steve Wozniak y Steve Jobs consideraban la idea de
comenzar una empresa. Ambos compartían interés por las computadoras y la
tecnología. Job vio el futuro en la miniaturización de los chips, de manera que
la fabricación masiva de computadoras fue el nuevo emprendimiento de ambos,
Apple Computers Inc, donde Woz sería el ingeniero y Jobs el vendedor del
concepto.
El primer
logo de Macintosh era una compleja imagen de Isaac Newton sentado bajo un
manzano, diseñado por Ronald Wayne, quien sólo permaneció dos semanas en la
empresa y renunció a sus acciones (10% de la compañía).
A cambio del logo
recibió un solo pago de US$ 800, dedicando el resto de su vida a la ingeniería
industrial, principalmente en el área pública de Salinas, en California. Vale
destacar que lo hizo porque consideró que el emprendimiento era demasiado
riesgoso. Curiosa sería la respuesta de Wayne ante el fantástico recorrido
trazado por Apple: la última edición del ranking de Interbrand la señala con un
valor de marca de 13,724 millones de dólares, con el mayor crecimiento del
ranking respecto del año anterior, un 24%.
Jobs creía que el
exagerado logo, al que veía muy complejo, tenía algo que ver con las lentas
ventas y encargó a Rob Janoff que
diseñara uno nuevo. Janoff diseñó la icónica manzana multicolor que sirvió como
logo de Apple desde 1976 hasta 1999.
Se rumoraba que la
mordida en el logo de Apple era una referencia a Alan Turing, el padre de la
computación moderna, quien por su homosexualidad murió envenenado comiendo una
manzana cubierta de cianuro. Sin embargo, Janoff dijo que aún cuando era
consciente del juego de palabras byte/bite (mordida), diseñó el logo con la
mordida para “prevenir que la manzana pareciera un tomate”.
La razón de la banda
colorida fue atribuida a ser la primera computadora en masificar la pantalla
color. Janoff continuó trabajando en diseño gráfico y también en dirección de
comerciales para clientes en New York y Chicago como IBM, Diners, Kleenex y
Kraft.
Las malas ventas
amenazan la hegemonía de Apple a medida que IBM entraba en el negocio de
microcomputadoras con su IBM PC. Jobs, entonces, responde publicitariamente con
un aviso que expresaba: “Bienvenida IBM, en serio”. El mismo fue colocado en
The Wall Street Journal.
Apple tuvo su propio
aviso destacado, durante el Super Bowl de 1984. El mismo mostraba gente vestida
de gris y cabeza calva en un gran salón que escuchaban con indiferencia a su
líder, que aparecía proyectado en una pantalla gigante. Una mujer vestida de
los colores del arco iris, ingresaba bruscamente con un martillo y se lo
arrojaba al líder rompiendo la pantalla, los trabajadores eran liberados, y de
repente una pantalla negra y una frase que decía: “El próximo 24 de enero Apple
introducirá su Macintosh, y usted comprenderá por qué 1984 no va a ser como
1984″.
Comercial de Apple
Macintosh “1984”:
Claramente aludía a su
competencia, una máquina poca innovadora pero con una imagen de marca seria y
conservadora que le otorgaba un gran atractivo y éxito en el sector
empresarial.
Con Macintosh Apple,
Jobs se propuso una revolución en la computadora doméstica. Lo central a
destacar fue que introdujo la GUI (Interfaz Gráfica de Usuario) que no fue un
desarrollo de Apple, sino que fue diseñado y desarrollado en los laboratorios
de Xerox PARC en Palo Alto, California.
En Xerox estaban
interesados en realizar eventuales operaciones con Apple y contactaron a Jobs,
quién solicitó un recorrido por su planta. Pero el único objetivo de Jobs era
constatar que una GUI era posible antes que sus competidores.
Con su propio equipo
de ingenieros, encabezado por Jef Raskin, Bill Atkinson y Burrell Smith, Jobs
se mudó a un edificio que llamaron Siberia, colgó una bandera pirata en alusión
al “robo” de ideas a Xerox y se puso a trabajar 90 horas semanales en el
proyecto, que era el desarrollo del hardware y software de la Mac. Este equipo,
más tarde sería Next, la propia compañía de Jobs.
La presentación de la
Mac cambiaba la seriedad del MS-DOS, sistema operativo desarrollado por IBM y
la que entonces era una pequeña compañía de software llamada Microsoft, con un
tal Bill Gates a la cabeza. Tenía un sistema gráfico conocido como WYSIWYG
(“What You See is What You Get”, “Lo que ves es lo que tienes”) que permitía
trabajar a través de íconos: mostraba un reloj cuando había que esperar y una
bomba cuando el sistema se caía, una revolución que no se reflejó en las
ventas. Como muchos dijeron, era muy adelantada para la época, el público
prefirió la sobriedad y previsibilidad de IBM.
En 1985 empezaron los
problemas. Jobs y Sculley discutían y el primero acabó yéndose. Su historia
fuera de Apple es conocida: se gastó 50 millones de dólares comprando a George
Lucas la división de animación de su imperio Lucasfilm, naciendo así Pixar y el
film “Toy story”, que ya forma parte de la historia del cine porque fue el
primer largometraje realizado íntegramente por computadora y ganador de un
Oscar en 1996.
El desarrollo de un
sistema operativo intuitivo y eficiente ha sido la obsesión de Gates y Jobs.
Ambos lo lograron, pero aún no se detienen en ese empeño por demostrar quién
tiene el mejor producto.
Gates picó adelante
cuando creó Windows, un software que usan casi las 900 millones de computadoras
en el mundo. Jobs no se quedó atrás. Dio vida a las Macintosh, menos populares,
pero con un sistema cuyo entorno gráfico enamoró a millones de personas.
A partir de entonces
los usuarios manifestaron su fidelidad a cada programa, lo cual se mantuvo
durante años. Apple consiguió mantener adeptos incluso en su época de crisis cuando
Jobs fue despedido y Gilbert Amelio se encargó de la empresa. La vejez del
software de Mac obligó a Amelio a licitar para encontrar algo mejor y fue allí
cuando Jobs volvió a Apple, pues su compañía Next resultó ganadora. Esto fue a
fines de 1996. Un año más tarde, Steve Jobs se convirtió en Presidente de la
compañía.
De estos años data el
comercial que coronó también el logo multicolor hasta que Jobs lo modificó, por
el icónico “Think different” de 1997. Era una ofensiva contra IBM, cuyo eslogan
era “Think”. El spot era narrado por el actor Richard Dreyfuss y en el minuto
que dura aparecen en blanco y negro grandes personajes que en su época fueron
considerados locos, siendo a la postre genios, como Einstein, Bob Dylan, Martin
Luther King, Lennon y Gandhi.
El corazón de la nueva
era de Jobs en Apple es el iMac, primera computadora que integra monitor y CPU
y que demuestra la original creatividad del grupo de diseño de Apple, dirigido
por el famoso diseñador industrial británico Jonathan Ive, del cual es de su
apellido “Ive” que se le nombra “iMac” aunque, para hacer comercial el asunto,
la gente de Apple dice que la “i” proviene de “Internet”, es decir, la Mac
incluía todo lo necesario para acceder a la nueva era de Internet.
El prefijo “i”
permaneció, dado el reconocimiento que le da a la marca. El equipo de diseño
que realizó el concepto iMac tuvo que trabajar estrechamente con el equipo de
ingeniería de Next debido al reducido tamaño del iMac, abandonando todas las
nociones preconcebidas sobre el aspecto que debería tener una computadora,
además de ser por ejemplo la primera en tener puerto USB. A principios de 1999,
debido a fuertes ventas del iMac, la participación en el mercado de Apple,
llegó al 10 por ciento y el precio de sus acciones llegó al nivel más alto en
muchos años.
Ive también fue el
responsable en esos años de reemplazar el conocido logotipo multicolor del
Janoff por uno simplificado y monocromático. La forma del nuevo logo era
idéntica a la del anterior, pero no se estableció una directriz clara al
respecto del color que debía tener, adaptándose a los diversos soportes.
La vuelta de Steve
Jobs a Apple abre toda una nueva era de reposicionamiento de la marca en lo más
alto de la industria informática y tecnológica, con principal acento en la
innovación, algunos de sus productos emblemáticos son: iMac G4, el iBook y el
iPod. El iPhone fue su más reciente revolución en telefonía móvil, integrando
en una interfaz amigable y táctil los servicios de reproducción multimedia e
Internet.
Apple también se
integró hacia adelante en la forma de presentar los productos encontrando el
canal de comercialización tradicional insuficiente. Desarrolló sus propias
tiendas cuando nadie lo hacía, los Mac Station, tiendas donde la compra pasa a
ser una experiencia, con la posibilidad de ver, tocar y sentir la tecnología y
el asesoramientos de especialistas en productos Apple.


















